...la felicidad es el objetivo de la filosofía. ¿Para qué sirve filosofar? Sirve para ser feliz, para ser más feliz. Pero, aunque la felicidad sea el objetivo de la filosofía, no es su norma...no porque una idea me haga feliz he de pensarla, pues muchas ilusiones confortables me harían más feliz que varias verdades desagradables que conozco...la norma de la filosofía es la verdad, o al menos la verdad posible...Se trata de pensar no lo que me hace feliz, sino lo que me parece verdadero, a condición de que trate de encontrar, ante esa verdad, por ser muy triste o angustiosa que sea, el máximo de felicidad posible.
André Comte-Sponville, La felicidad, desesperadamente, 18-19.