- La pseudepigrafía se refiere al acto de atribuir falsamente la autoría de un libro a un autor que no lo escribió - pasar el trabajo de uno como si fuera escrito por otra persona. Otro término para el mismo fenómeno es la pseudonimidad.
- Muchos eruditos en el área del Nuevo Testamento dudan la autenticidad de Efesios, las Cartas Pastorales (1 y 2 Timoteo y Tito), y 2 Pedro. Otros también cuestionan la autoría de Colosenses, 2 Tesalonicenses, y 1 Pedro.
- El asunto de la pseudepigrafía es importante. Si los libros mencionados arriba no fueron escritos por Pablo y Pedro, pero afirman ser escritos por ellos, entonces son libros falsificados. Si en verdad son falsificaciones, entonces los Cristianos que creemos en la inspiración divina de las Escrituras tenemos dos opciones:
- Remover estos libros del canon de las Escrituras.
- Creer que Dios, que no miente, inspiró algunos libros para los cuales el engaño fue parte del proceso de su composición.
- Algunos eruditos han ofrecido justificaciones de la pseudepigrafía para retener estos libros dentro del canon:
- Algunos dicen que como el mundo antiguo no tenía derechos del autor, los autores no veían sus libros como sus propias posesiones. Los autores antiguos aceptaban que sus obras serían alterados después de salir de su propio control.
- Algunos señalan que hubo numerosos libros escritos por autores judíos en nombre de personajes famosos del pasado, como Moisés y Enoc. Ellos sugieren que en los tiempos antiguos era una práctica aceptable hacer esto, y no implicaba un intento de engañar a los lectores. Dicen que estos libros fueron escritos como tributos, intentos de escribir en el 'espíritu' del personaje famoso, o fueron intentos de mostrar que el autor escribía dentro de la misma tradición que el personaje representaba.
- Algunos nos recuerdan del proceso por lo cual algunos de los libros del Antiguo Testamento pasaron. Parece que muchos libros del AT eran "obras en construcción" a través de los siglos. Los libros de Moisés fueron iniciados por Moisés, pero la forma en los tenemos ahora fue desarrollada sobre varios siglos. Los eruditos sugieren que los autores de los libros del NT mencionados arriba hicieron algo similar. Dicen que vieron la tradición de los apóstoles como una tradición flexible y abierta a adiciones.
- Algunos eruditos dicen que como el Espíritu Santo fue el verdadero autor de estos libros inspirados, la cuestión de la identidad del autor humano no era una consideración importante en los tiempos bíblicos.
- En la opinión del presente autor, estas justificaciones no se pueden aplicar a los libros del Nuevo Testamento, por varias razones:
- Los líderes de la iglesia antigua abiertamente rechazaban los libros que creían que no fueron escritos por los apóstoles. La apostolicidad era un requisito para la canonicidad. No parece que habrían estado abiertos a la idea de libros falsificados.
- La práctica judía de escribir en nombre de personajes del pasado no fue engañosa, porque los autores escribían en nombre de personajes del pasado lejano. Los lectores sabían que Abraham, Enoc y otros no escribieron aquellos libros. Los escritores simplemente usaban los personajes históricos para dar peso o conmoción a sus reflexiones personales. Pero en el caso de los libros mencionados arriba del NT, fueron escritos pocos años después de las vidas de Pablo y Pedro. Hubiera sido fácil que un lector creyera que Pablo o Pedro escribió el libro que lleva su nombre. No es fácil escapar la conclusión que si estos libros del NT fueran pseudónimos, sus autores fueron culpables de no poner importancia a la posibilidad de engañar a los lectores de sus libros. Así que cuando los eruditos apelan a la tradición pseudepígrafa de los Judíos, no es justo, porque los detalles son muy diferentes.
- Es cierto que los autores antiguos se resignaban al hecho de que fue imposible controlar las alteraciones y mutaciones que afectaban sus escritos después de salir de sus propias manos. Sin embargo, no hay duda que ellos se habrían enojado que otros escribieran en su nombre. 2 Tesalonicenses 2.1-3 y 3.17 son evidencia de que los autores refutaban a los libros falisifcados escritos en sus nombres, y trataban de proveer maneras para que su público pudiera distinguir entre libros auténticos y libros falsificados.
- Otros eruditos, que convencen más al presente autor, dicen que la pseudepigrafía era una práctica inaceptable, y que es incompatible con la inspiración divina y la canonicidad. Estos autores defienden la autoría apostólico de estos libros del NT. En las introducciones a estos libros encontrarás los argumentos pro y contra su autenticidad, y podrás llegar a tus propias conclusiones. También recomendamos el libro Introducción al Nuevo Testamento por D. A. Carson y Douglas Moo que escribe en detalle sobre la autenticidad de estos libros.
Fuente: mi resumen de "Pseudepigraphy" en Dictionary of the Later New Testament and Its Developments.Ralph Martin and Peter H. Davids, eds., (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 1997)