Los Cristianos deben aceptar los sufrimientos que acompañan su profesión de fe en Cristo, perseverar en su fe con paciencia, y poner su esperanza en Dios:
nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; (5.3-4) |
si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. (8.17) |
Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos. (8.25) |
gozosos en la esperanza, sufridos en la tribulación, constantes en la oración. (12.12) |
Y otra vez dice Isaías: «Estará la raíz de Isaí y el que se levantará para gobernar a las naciones, las cuales esperarán en él». Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en la fe, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo. (15.12-13) |