giffmex.org > Hechos y Pablo

La fe que Pablo desea de los Romanos es mucho más que una fe intelectual, una profesión verbal de fe. Pablo empieza y termina su carta con la frase "la obediencia de la fe," y entiende la vida cristiana como una conducta distinta a la conducta de la humanidad en general. Pablo hace un contraste entre estas dos formas de vivir, y usa muchas expresiones para describirlas.


Debemos notar el inclusio de la obediencia de la fe al inicio y al final de Romanos:

Por medio de él recibimos la gracia y el apostolado para conducir a todas las naciones a la obediencia de la fe por amor de su nombre (1.5)
lo que Cristo ha hecho por medio de mí, para conducir a los gentiles a la obediencia (15.18)
según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a conocer a todas las naciones para que obedezcan a la fe (16.26)

Pablo distingue entre hacer el bien y hacer el mal:

los que, perseverando en hacer el bien, buscan gloria, honra e inmortalidad (2.7)
todo ser humano que hace lo malo... (2.9)
el que hace lo bueno (2.10)
seguid lo bueno. (12.9)
Aborreced lo malo (12.9)

Pablo distingue entre la vida de la justicia y la vida de la injusticia:

los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia. (2.8)
presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. (6.13)
vinisteis a ser siervos de la justicia (6.18)
presentad vuestros miembros para servir a la justicia (6.19)
los gentiles...han alcanzado la justicia (9.30)

Pablo distingue entre la vida guiada por el Espíritu y la vida guiada por la carne:

sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu (7.6)
para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. (8.4)
los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. (8.5)
si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. (8.13)
los que son guiados por el Espíritu de Dios (8.14)
vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. (13.14)

Pablo habla de no dejar que el pecado reine:

No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus apetitos; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad (6.12-13)
El pecado no se enseñoreará de vosotros (6.14)
como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la impureza y a la iniquidad... (6.19)

Pablo distingue entre una vida en la luz y una vida en las tinieblas:

La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; (13.12-13)

Pablo dice que la vida cristiana cumple la ley de Dios:

los que obedecen la Ley (2.13)
hacen por naturaleza lo que es de la Ley (2.14)