No tenemos los manuscritos originales en griego que Pablo, Lucas y los demás escritores del Nuevo Testamento escribieron. Lo que tenemos son miles y miles de copias y fragmentos de copias en griego. Estos miles de manuscritos griegos tienen pequeñas diferencias. Lo bueno es que estas diferencias no afectan ningún punto de doctrina. Sin embargo, estas diferencias nos dejan con el importante trabajo de decidir cuáles palabras son las originales y cuáles son errores que surgieron en la trasmisión del texto bíblico. Nuestras Biblias modernas son reconstrucciones de los documentos originales basadas en el contenido de las copias y fragmentos que tenemos. El proceso de determinar lo que Mateo, Marcos y Pedro, etc escribieron se llama la crítica textual. Es un proceso científico muy complicado que toma en cuenta muchos factores.
Las palabras en negritas son el texto debatido:
Este texto sólo se encuentra en ocho manuscritos griegos,
Este texto nunca fue citado por los Padres griegos, aunque les hubiera servido mucho en las controversias trinitarias.
Esta lectura alternativa ni se ubica bien en su contexto:
Los MSS contienen cuatro diferentes conclusiones al Evangelio de Marcos:
Versículos. 9-20 están en la vasta mayoría de MSS, inca. A, C, D. Son citados en Ireneo y el Diatessaron. Así que ya fueron conocidos en el segundo siglo.
Pero א y B no los contienen. Estos son los unciales más antiguos.
Clemente Alejandrino y Origenes no parecen conocer estos versículos.
Casi todas las copias griegas de Marcos conocidas por Jerónimo y Eusebio no contienen estos versículos.
Algunos MSS tienen estrellas, indicando que los escribas estaban inciertos en cuanto a su estado.
La existencia de la conclusión corta (v. 9) es evidencia que apoya la conclusión en v. 8.
Lo mínimo: Comparar la Reina Valera con la Nueva Versión Internacional y sus notas textuales.
Preferible: Ver las herramientas textuales debajo del texto griego en el NT y reflexionar sobre las siguientes preguntas:
Gálatas 1.15
Hay dos lecturas en los manuscritos para Gálatas 1.15:
La primera lectura tiene una calificación “C”, indicando que los editores no están muy seguros cuál de las dos lecturas fue la original.
La primera lectura tiene una abundancia de apoyo en los manuscritos, traducciones y citas en los padres de la iglesia, y algunos de los manuscritos son antiguos y confiables, incluso alef, A, y D. Sin embargo, la otra lectura también tiene algunos testigos antiguos, como p46, B, y lecturas alternativas en alef, y A.
Una de las reglas de la crítica textual es que las lecturas más cortas son preferibles, así que como las dos lecturas tienen apoyo antiguo y confiable, es mejor aplicar esta regla y concluir que la primera lectura es original. Las palabras ὁ θεὸς probablemente fueron añadidos para que el objeto del verbo (“a Dios”) fuera más explícito.