él apareció para quitar nuestros pecados,
y no hay pecado en él.
¿Iré a vosotros con vara,
o con amor...?
no por fuerza,
sino voluntariamente;
no por ganancia deshonesta,
sino con ánimo pronto;
ni la muerte,
ni la vida,
ni ángeles,
ni principados...
ni ninguna otra cosa creada
Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser.
En esta oración los dos núcleos 'somos hijos de Dios' y 'no se ha manifestado' son coordinados por la conjunción 'y'. Tienen el mismo valor gramatical - las dos son núcleos.
En contraste, la cláusula 'lo que hemos de ser' es una clausula subordinada. Es el complemento que actúa como el sujeto de la cláusula 'aún no se ha manifestado'. La cláusula 'lo que hemos de ser' no tiene el mismo valor gramatical que las otras dos cláusulas. No podría existir como una oración por si sola. Depende del núcleo 'aún no se ha manifestado' como una rama de un árbol depende del tronco del árbol.
núcleo | ahora somos hijos de Dios, |
conjunción | y |
núcleo | aún no se ha manifestado |
cláusula subordinada | lo que hemos de ser. |
Y él es la propiciación por nuestros pecados;
y no solamente por los nuestros,
sino también por los de todo el mundo.
Las palabras implícitas que no se repiten son 'él es la propiciación' y 'pecados'. Lo que sigue es el pensamiento entero:
Y él es la propiciación por nuestros pecados;
y [él] no solamente [es la propiciación] por los [pecados] nuestros,
sino también [él es la propiciación] por los [pecados] de todo el mundo.