28.4 | Los que se apartan de la Ley alaban a los malvados, pero los que la guardan contienden con ellos. |
28.7 | El que guarda la Ley es hijo prudente, pero el que se hace compañero de glotones avergüenza a su padre. |
28.9 | Incluso la oración le es abominable al que aparta su oído para no escuchar la Ley. |
29.18 | Cuando falta la profecía, el pueblo se desenfrena, pero el que guarda la Ley es bienaventurado. |
Fuente: estudio personal del autor. Texto bíblico: Reina Valera Revisada (1995) Bible Text (Miami: Sociedades Biblicas Unidas, 1998).