El texto griego de Lamentaciones 4.20 dice, "El aliento de nuestras caras, el ungido de Jehová, de quien habíamos dicho: «A su sombra tendremos vida entre las naciones», quedó apresado en sus destrucciones." Los predicadores cristianos de la iglesia antigua vieron varios elementos en este versículo que interpretaban de manera cristológica:
Pero este versículo no habla de Jesucristo, sino que se refiere a la captura del Rey Sedequías por los Babilonios cuando Jerusalén fue destruída en 586 A.C. El pueblo confiaba que bajo la sombra de Sedequías, el que fue ungido como rey, ellos vivirían seguros a pesar de estar rodeados de sus enemigos, las naciones. Pero el Rey fue apresado por los Babilonios (Jeremías 39.2-7).
Fuente: DOTWPW, 416. Texto bíblico: una adaptación de la Reina Valera Revisada (1995) Bible Text (Miami: Sociedades Biblicas Unidas, 1998), adaptada para acercarse a una traducción literal de la Septuaginta.