11:14 | Donde no hay dirección sabia, el pueblo cae; la seguridad está en los muchos consejeros. |
14:28 | En el pueblo numeroso está la gloria del rey; en la falta de pueblo, la debilidad del príncipe. |
16:10 | Oráculo hay en los labios del rey y su boca no prevarica en el juicio. |
17:7 | Si no conviene al necio el lenguaje elocuente, ¡cuánto menos al príncipe el labio mentiroso! |
20:8 | El rey, al sentarse en el trono para juzgar, con su mirada descubre todo mal. |
20:26 | El rey sabio dispersa a los malvados y sobre ellos hace rodar la rueda. |
20:28 | La misericordia y la verdad guardan al rey, y con clemencia se sustenta su trono. |
21:1 | Como aguas que se reparten es el corazón del rey en la mano de Jehová: él lo inclina hacia todo lo que quiere. |
24:5-6 | El hombre sabio es fuerte, y de pujante vigor el que tiene ciencia. Porque con ingenio harás la guerra, y en los muchos consejeros está la victoria. |
25:2 | Gloria de Dios es encubrir un asunto, pero honra del rey es investigarlo. |
25:4-5 | Quita la escoria de la plata y saldrá una alhaja para el fundidor. Aparta al malvado de la presencia del rey, y su trono se afirmará en justicia. |
28:2 | Por la rebelión del país, sus gobernantes son muchos; pero por el hombre inteligente y sabio permanece estable. |
29:4 | El rey que actúa con justicia afirma el país; el que solo exige tributos, lo destruye. |
29:12 | Si un gobernante hace caso a la mentira, todos sus servidores serán malvados. |
29:14 | Para siempre será firme el trono del rey que conforme a la verdad juzga a los pobres. |
Fuente: estudio personal del autor. Texto bíblico: Reina Valera Revisada (1995) Bible Text (Miami: Sociedades Biblicas Unidas, 1998).