En Juan no encontramos parábolas; exorcismos de demonios; la curación de leprosos; publicanos; Saduceos; pecadores compartiendo la mesa con Cristo; relatos del nacimiento, bautismo, tentación y transfiguración de Jesús; el huerto de Getsemaní, las burlas de los que rodeaban la cruz, el material del Sermón del Monte, el material del discurso en el Monte de Olivos, y de la institución de la Santa Cena.
En Juan, Jesús no enseña sobre temas como limosnas, enojo, matrimonio y divorcio, perdón, impuestos, posesiones, etc.
Juan no habla del arrepentimiento, no menciona la palabra “evangelio,” no menciona la Parousia (con la posible excepción de 14.3, 21.22-23).
Juan incluye elementos que no se encuentran en los Sinópticos:
Juan tiene términos que los otros Evangelios casi no enfatizan: verdad, testigo, mundo, amar, creer, luz, tinieblas, vida, Padre, Hijo.
Jn. 21 es material que no encontramos en los otros Evangelios.
En los Evangelios Sinópticos, el reino de Dios es un concepto clave de las enseñanzas de Jesús. Pero Juan sólo menciona la frase 'el reino de Dios' dos veces. Juan prefiere la frase 'la vida eterna'.
Juan se enfoca en Judea y Jerusalén, no tanto en Galilea como en los Sinópticos.
Donde los Sinópticos especifican la identidad de los adversarios de Jesús - los Fariseos, los Saduceos, etc, Juan usa una descripción general, 'los Judíos'.
Donde los Sinópticos hacen el contraste entre este siglo y el siglo venidero (un contraste horizontal o cronológico), Juan contrasta el cielo y la tierra (un contraste vertical o cosmológico).
Juan enfatiza diálogos y monólogos extendidos en vez de los dichos cortos y las parábolas de los Evangelios Sinópticos.
En los Sinópticos hay varias reacciones de la multitud a Jesús. En Juan, las reaciones son dos: creer o no creer.
El dicho acerca del profeta no reconocido en su propia tierra se aplica a Jerusalén en Juan (4.44), no Nazaret (Mr. 6.4). Compárese también el contexto de Mr. 6.3 con Jn. 6.42, y compárese Jn. 6.68-69 con Mr. 8.27-29.
La popularidad de Jesús es la causa del deseo de los Judíos de crucificar a Jesús (7.31ff) en Juan, en contraste con los Sinópticos, donde su popularidad es la razón que no lo arrestan (Mr. 11.18, 12.12).
Fuentes: George Eldon Ladd, Teología del Nuevo Testamento; Sílabo de Dr. Dean Deppe, Calvin Theological Seminary, Grand Rapids, MI.